5 Tips para mejorar tus Habilidades Blandas

¿Qué son las Habilidades Blandas?
Las habilidades blandas son atributos, capacidades y rasgos de personalidad que te ayudan a interactuar con los/as demás y ayudan al éxito en el ámbito laboral. La tendencia es que las empresas las valoren cada vez más y conforme se adquieran más responsabilidades, que sean un determinante cada vez más importante en tu capacidad de dar resultados. Como en todo, está demostrado que perseverancia > talento. Es decir, que no tengamos alguna habilidad blanda desarrollada a satisfacción hoy, no quiere decir que «no se nos dé» o que no la podamos desarrollar.

1. Elige una habilidad a desarrollar
Cada persona tiene una mezcla de fortalezas y debilidades única. El primer paso sería priorizar qué habilidad quieres desarrollar y cuál sería más necesaria para tu carrera.

No hay una “lista oficial” de habilidades blandas como tal, pero algunos ejemplos son:

  • Comunicación con clientes
  • Ser mentor/a de colegas o negociación
  • Mediación
  • Capacidad de liderar el cambio

2. Sal de tu zona de confort
Por lo general, nuestras habilidades blandas tienden a ser más fuertes cuando estamos cómodos – entre amigos en vez de un ambiente de negocios.

Para trabajar nuestras habilidades blandas efectivamente, lo más recomendable sería salir de nuestra zona de confort e ir hacia un ambiente donde no lo harías naturalmente. Si eres introvertido/a, quizás no harías una actividad grupal voluntariamente, pero tus habilidades mejorarían al aplicar un poquito de presión.

3. Haz autorreflexión
Muy seguido pasamos de una actividad o junta a la siguiente sin siquiera pensar muchas veces en cómo nos presentamos o actuamos.

Cuando te sea posible, agenda breves periodos de tiempo para hacer algo de autorreflexión durante el día. Piensa en las situaciones en que no obtuviste la respuesta que esperabas o cuando alguien tomó a mal un comentario tuyo. Piensa en qué dijiste, cómo e incluso la postura que tenías cuando lo hiciste.

Lo que observes te sorprenderá y te ayudará con tus habilidades de comunicación en el futuro.

4. Practica la escucha activa
Escuchar es una parte integral de casi todas las habilidades blandas: comunicación, liderazgo, mediación, etc. Cuando escuches a los demás, busca comprender, no solamente para formular una respuesta.

Escuchar activamente no quiere decir que vas a estar de acuerdo con el/la otro/a, sino que comprendes su perspectiva, a pesar de estar en desacuerdo.

5. Influye en los demás sin un papel de autoridad

La influencia es más poderosa que la autoridad. No tienes que ser el CEO, inversionista o la persona más “senior” en la sala para tener influencia. Habilidades como escucha activa, asertividad y autorreflexión son herramientas que puedes utilizar para influir en los/as demás de manera auténtica.

Construir credibilidad y confianza, encontrar puntos en común y no negociables, movilizar a tu red de aliados, empatizar y transmitir tu pasión para movilizar a la gente, brindar soluciones prácticas, dejar ir tu ego y estar siempre listo/a para encontrar resistencia, son algunas de las mejores habilidades que puedes poner en práctica para influir en los que te rodean.

Los 20 hábitos más molestos

Del libro “What got you here won’t get you there” de Marshall Goldsmith

Todos estos son comportamientos comunes en personas que hay logrado crecer profesionalmente. ¿Por qué? Porque opinar, mejorar, ser críticos/as o tenaces pueden ser parte necesaria al principio de tu carrera, pero en posiciones de liderazgo, no siempre la herramienta anterior sigue siendo efectiva y tienden a limitar los resultados que obtenemos de nuestros equipos.

Ahora, todos/as en algún momento habremos hecho alguna acción de las que presento. El problema no es hacerla una o dos veces, es cuando es un hábito y las personas a tu alrededor reportan que es molesto. Es por esto que las evaluaciones 360 tienen tanto valor: nos permiten ver nuestros puntos ciegos. Y es un hecho que hay personalidades notorias que tienen uno o más hábitos de esta lista (Musk, Jobs?) Probablemente estén triunfando A PESAR de sus hábitos, no gracias a ellos, y la mayoría de nosotros/as no nos podemos dar ese lujo.

Aquí va la lista. ¿Cuáles crees que son las que más podrían estar generando fricciones con las personas a tu alrededor?

1. Ganar demasiado/siempre: La necesidad de querer ganar a toda costa y en todas las situaciones.

1. Ganar demasiado/siempre: La necesidad de querer ganar a toda costa y en todas las situaciones.

2. Agregar valor en exceso: El abrumador deseo de agregar nuestra opinión y/o punto de vista a cada discusión o idea, que le quita motivación y entusiasmo a la persona que nos la trajo.

3. Emitir juicios: La necesidad de calificar a los/as demás e imponerles nuestros estándares.

4. Hacer comentarios destructivos: El sarcasmo innecesario y los comentarios mordaces e hirientes que creemos nos hacen ingeniosos/as.

5. Comenzar nuestras frases con «NO», «PERO» o «SIN EMBARGO»: El uso excesivo de estos calificadores negativos que le hacen saber a todo el mundo que yo creo que tengo razón y tú estás equivocado.

6. Decirle al mundo lo inteligentes que somos: la necesidad de demostrarle a la gente que somos más inteligentes que ellos creen que somos.

7. Hablar cuando estás enojado/a: Usar la volatilidad emocional como herramienta de gestión.

8. Negatividad, o el “Déjame explicarte por qué eso no funcionará”: La necesidad de compartir nuestros pensamientos negativos, incluso cuando ni siquiera se nos preguntó.

9. Retención de información: Negarse a compartir información para mantener ventaja sobre los demás.

10. No dar el reconocimiento adecuado: La incapacidad de dar elogios y recompensas.

11. Tomar el crédito que no merecemos: La forma más molesta de sobreestimar nuestra contribución a cualquier éxito.

12. Poner excusas: La explicación de por qué pasó algo no equivale a justificarlo. La explicación para llegar tarde puede ser «había tráfico», pero también podías haber salido más temprano. O la explicación para una interacción explosiva es «soy impaciente». Eso lo explica, más no borra la ofensa.

13. Aferrarse al pasado: La necesidad de desviar la culpa de nosotros mismos hacia eventos y personas de nuestro pasado; un subconjunto de culpar a todos/as los demás.

14. Tener favoritos: No darnos cuenta que estamos dando trato preferencial.

15. Negarse a expresar arrepentimiento: No asumir la responsabilidad de nuestras acciones, admitir que estamos equivocados o reconocer cómo nuestras acciones afectan a los demás.

16. No escuchar: La forma más pasivo-agresiva de falta de respeto a los compañeros.

17. No expresar gratitud.

18. Castigar al mensajero/a: Atacar a quien por lo general, solo intenta ayudarnos.

19. Pasar la pelota: La necesidad de culpar a todos menos a nosotros mismos.

20. Una necesidad excesiva de ser “yo”: Es una versión más extrema de poner excusas. Es creernos tanto la etiqueta de nuestras fallas (impaciente, poco organizado/a) que la volvemos parte de nuestra identidad («nos hace quienes somos») y así justificar que no cambiamos.