Llegué con Yolí (YSN) buscando comunicarme con más asertividad y soltura. Pensé que me iba a dar tips e íbamos a ensayar, pero el proceso de coaching fue mucho más profundo. Fue muy empática conmigo, pero también muy honesta, y tuvimos conversaciones importantes sobre quién soy, cómo juegan mis emociones, y qué impacto tiene eso a la hora de querer participar en una reunión, o expresar mi desacuerdo con algo. Entiendo mejor qué pasó en situaciones difíciles, sé qué me juega a favor y en contra, y la confianza me viene natural, sin forzarla. Me sentía perdida, bloqueada, como atorada en un conflicto que siempre era igual, y ahora tengo claridad, conocimiento, y descubrí herramientas mías a las que no le estaba sacando todo el provecho.